8/2/21

18MAG, no todos los 18XX entran por la puerta grande

 Seguimos dando el coñazo con los 18XX, y, como dice el título, no todos los 18XX entran por la puerta grande.

 


Vamos a aclarar que, por regla general, cuando hablamos que un título de 18XX no nos ha llamado la atención, suele seguir siendo un juego que va a estar bastante alto en nuestras preferencias (léase el 1889, por ejemplo, juego que me gusta, pero que me jugaría otros títulos antes que este), pero, de vez en cuando, llegamos a algún título que no es que no nos haya llamado mucho la atención, sino que prácticamente salimos corriendo del mismo.
 
Este es el caso del 18MAG, el último juego de Lony.
 
Vamos un poco con el juego, hemos estado marraneando en varias partidas con el juego, algunas en solitario, alguna en multijugador.
En este caso el 18MAG nos pone en el desarrollo de los ferrocarriles en Hungría. Lo primero que voy a decir es que nadie niega, es más, aplaudimos, el valor de Lony a la hora de arriesgar y de innovar, y también vamos a decir que el juego no es malo, fluye muy bien, pero... bueno vamos al lio.
 
Que es lo que tiene este juego que lo hace diferente y que, a su vez, no nos convence.
Primero vamos a listar las cosas que mete este juego diferentes. En primer lugar el tipo de compañías, en 18MAG nos vamos a encontrar con dos tipos de compañías, las compañías menores y las compañías mayores, sin tener ninguna compañía privada.
Las compañías menores van a ser compañías de un solo certificado, esto es, van a tener una sola tarjeta y va a ser un solo jugador el que las maneje. Estas compañías son las que van a poner losetas en el terreno, las que van a tener trenes y las que van a correr los trenes para obtener beneficios, repartiendo automáticamente estos al 50% entre la tesorería de la compañía y el presidente de esta.
Por otro lado tenemos las compañías mayores que, a nivel de acciones, van a funcionar como las compañías standard de un 18XX, es decir, tienen un certificado de directos y los certificados para los accionistas. La diferencia de las standard es que las compañías mayores no van a poner losetas en el tablero, ni van a tener trenes disponibles. Estas compañías solamente van a colocar estaciones en el tablero y van a repartir dividendos (de forma automática si no hay presidente, y a elección del presidente si lo hay).
Y, quizás la principal diferencia, los trenes. En 18MAG no hay obsolescencia de trenes, ni orden a la hora de comprarlos, esta es la principal diferencia respecto a otros títulos de la familia. Las compañías menores van a poder comprar el tren que quieran, y en el orden que quieran, haciendo que las fases del juego funcionen algo diferente, así como quitando la obsolescencia.

 


Esto que hemos comentado son las diferencias a grosso modo, pero creo que hay más cosas que comentar, y vamos a entrar ya en valorar lo que nos parece, para ello vamos a ir mencionando como va siendo el desarrollo.
 
La partida comienza con un draft de compañías y de acciones. Al principio de la partida, dependiendo del número de jugadores, cada uno de ellos va a ir seleccionando un número determinado de compañías menores, así como unas acciones iniciales de compañías mayores (recordemos que las mayores no necesitan presidente). Las compañías menores serán las que el jugador va a tener durante toda la partida, aquí no hay fusiones, ni quiebras ni similares. Si, la compañía puede quedarse sin trenes, pero eso ya es fallo del jugador.
Las acciones de las compañías mayores no cuestan dinero, ya que estas empiezan con un precio aleatorio entre ellas, variando de partida a partida, pero no será esto por lo que nos decidamos a la hora de hacernos con alguna de ellas.
 
Una vez que se ha hecho el draft, el desarrollo de la partida será... primero actúan las compañías menores en orden ascendente de numero (no tienen cotización), las compañías mayores y luego fase de compraventa de acciones. Dependiendo de la fase en la que estemos habrá una, dos o tres actuaciones de las compañías antes de la compraventa.
Y es aquí donde comentamos las fases, las diferentes fases del juego van a estar determinadas, no por el número del tren que se ha comprado, sino por los tipos de trenes que se hayan comprado. Es decir, si se ha comprado un tren 4 y ninguno de otro tipo, estaremos en la fase verde, si además del tren 4, también se ha comprado un tren 3 estaremos en la fase marrón, y si se han comprado un tren3, un tren 4 y un tren 6 estaremos en la fase gris, que es la última del juego.
No tengo mucho que decir al respecto, es una forma de hacer que las fases avance, ni bien ni mal.
 
Y como actúan las compañías? Bien, empecemos por las menores.
Como decíamos, las compañías menores actúan en forma ascendente según su número, haciendo que el draft inicial ya sea importante y, quizás, el orden de turno aleatorio sea más relevante de lo normal. Las compañías van a poder poner una o dos losetas, van a poder poner estación, van a decidir si descartan un tren (su límite siempre será de dos trenes), van a correr trenes y van a poder comprar trenes.
Voy a adelantar que el funcionamiento de las compañías menores es la parte que más me gusta del juego, si alguien lee esto y sabe de lo que hablo, podría decir que son parecidas a las privadas del 1846 y similares.
Creo que mencionaremos de las compañías menores que hay ciertas limitaciones que tienen a la hora de hacer cosas, y que lo van a suplir alquilando ciertos servicios de las compañías mayores (si, es la forma que tienen las compañías mayores de conseguir dinero). Así pues, para poder pasar por los pueblos necesitan alquilar a las mayores, para poder pasar por las minas necesitan de las mayores (las minas son unos espacios que dan dinero a la tesorería y que no cuenta para el límite del tren).
Con esto vamos a dejar de momento a las compañías menores, son compañías que se mueven y listo.

 


Así que vamos con las compañías mayores, decíamos que pueden funcionar con o sin presidente, aunque no hay mucho cambio en el funcionamiento. Las mayores simplemente van a colocar estación y decidir si reparten dividendos y cuanto reparten.
Primero las estaciones, solo sirven para bloquear, no va a aportar nada más.
Y luego el reparto de dividendos. Estas compañías consiguen dinero alquilando sus servicios de las compañías menores. Es decir, una compañía va a recibir dinero por la compra de trenes 2 y 4, otra por la compra de trenes 3 y 6, otra por cada loseta extra que se construya cada turno, otra por el derecho a pasar por las minas, otra por el derecho a pasar por los pueblos, otra por un beneficio extra de una zona externa y otra por construir en sitios con coste. Cuando llega el turno de la compañía mayor, aparte de la estación, va a decidir si reparte dividendos, si no hay presidente va a repartir el máximo posible, y si tiene presidente va a ser este el que decida cuanto va a repartir, dependiendo de lo que tenga en la tesorería. Dependiendo de la cantidad que reparta por acción su precio de mercado va a variar más o menos, según una tabla que hay.
 
Y con esto hay un pequeño resumen de las diferencias y de lo que ofrece este juego, la fase de compraventa no difiere en gran cosa ni aporta ninguna diferencia. Así que vamos con algunas apreciaciones. Fijo que me he dejado algo en el tintero, y estoy seguro que alguna cosa se me olvidara, pero vamos a ello.
 
Primero, el draft inicial está bien, pero creo que determina demasiado como va a ser la partida.
Segundo, el funcionamiento de las compañías menores no me desagrada, es la parte que me gusta del juego.
Tercero, el hecho de tener siempre un límite de dos trenes y tener que decidir si descartamos un tren justo antes de correr los trenes no me disgusta. Está bien esa decisión.
Cuarto, la compra de trenes no me acaba de convencer. Mas que nada por la obsolescencia, que es algo tan característico de estos juegos. Incluso juegos como el 1846 tienen esta obsolescencia, aunque sea más benévola que de costumbre.
Quinto, no le veo excesivo sentido a las compañías mayores, que fijo que lo tienen.
Sexto, lo de alquilar los servicios a las compañías mayores ni me va ni me viene, pero...
Séptimo, es bastante predecible cuando van a conseguir más o menos dinero las compañías mayores según el desarrollo de la partida.
Octavo, no le veo mucho sentido a las estaciones de las compañías mayores.
Noveno, igual con el tiempo veo algo diferente, pero tampoco veo mucha decisión en cuanto dividendo reparten las mayores.
Decimo, y siguiendo con el alquiler de servicios, veo bien que este este tema, pero no hacia las mayores.
Undécimo, el juego es una carrera o una gestión de tus compañías menores que has conseguido en un draft inicial
Duodécimo, tienes que andar teniendo en cuenta en qué momento de la partida se está para saber que compañía mayor será más rentable para invertir en ella si está disponible, o hacerlo antes para ir al largo plazo.

 


Resumen en dos líneas, es un juego de trenes que me gusta como está la parte de las compañías menores, pero que me sobran las compañías mayores. E, incluso, esas compañías menores no me encajan en un título de 18XX.
Voy a terminar insistiendo que el juego fluye bien y que hay que aplaudir a Lony por ese interés en ser original, pero el juego no me encaja en la familia 18XX ni me apasiona aguantar toda la partida con el conjunto de su desarrollo.

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