7/2/19

Ibyron: Island of Discovery

Con el resurgimiento de una nueva tierra desde un Imperio ya desaparecido nos encontramos con la tesitura de tener que desarrollarlo, construir nuestros edificios y ser el primero en conseguir tener el territorio mejor desarrollado a nivel civil (edificios) o tecnológico.



A modo de ficha, Ibyron es un juego de 1 a 4 jugadores, de Scott Nelson, que debería de durar unas dos horas, en las que vas a tener el cerebro funcionando a tope y que te va a dejar sin unas cuantas neuronas, o, al menos, oliendo a quemado, eso si, con reglas no muy complicadas, pero si que hay que entender bien cómo funcionan.

Como es de rigor, vamos a explicar un poco como se desarrolla el juego. Vaya por delante que es un juego que ofrece mucho y que tiene muchas cosas, estoy seguro que más de una y más de dos se nos van a quedar en el tintero.
El juego tiene su tema, pero tenemos que reconocer que es de los que podríamos llamar Euro de libro, es decir, si, el tema esta ahí y le va bien... pero no busques una inmersión espectacular en el mismo, aunque si es cierto que vas a estar hablando de establos, de iglesias, de mineral, de madera... y no de un recurso marrón o un recurso gris.

Las condiciones de victoria, por empezar con algo. Este juego es una carrera, no hay puntos de victoria, sino que es una carrera para ver quién es el primero en quedarse con 3 o menos trabajadores o ser el primero en desarrollar las 9 tecnologías que tenemos. A este respecto bien.


Así que... vamos a ir jugando ronda tras ronda, haciendo turnos alternativos gestionando nuestro poblado en dos diferentes fases, luego diremos algo sobre estas fases.
Tenemos una primera fase en la que nos vamos a desarrollar por el tablero, bueno el tablero son losetas de tres hexágonos que se van a ir colocando en la mesa. Estas losetas van a tener tres tipos de terreno (llanura, bosque, montaña, tierra rocosa - y oasis). Al principio de la partida habrá alguna loseta ya colocada (no siempre las mismas, ya que se colocan losetas hasta que haya una llanura por jugador, que será donde empieza, dando lugar a muy diferentes inicios -como ejemplo, en la última partida a tres jugadores empezamos con solo dos losetas), el resto las tendremos que ir colocando en el tablero para, bien ampliar el terreno, o bien elevar el terreno ya existente (algunas construcciones te requerirán terreno de altura).
Pues en esta primera fase, en la que nos centramos en el tablero, vamos a poder expandir el terreno o elevar lo ya existente. Vamos a poder construir cosas en esos terrenos (luego un apunte sobre esto), vamos a poder construir campos de recursos y vamos a poder recoger dichos recursos. Hay que decir que todo esto se tiene que hacer con tres fichas que tenemos disponibles y que se tendrán que mover por el tablero para poder hacer sus cosas, pagando un coste de movimiento (y el movimiento es diferente según lo que tengas, pero no entraremos tan al detalle).
El apunte de los edificios es tan simple como que hay un montón de edificios disponibles, y cada uno de ellos tiene un nivel y requiere de un tipo de terreno. ¿Por que decimos esto? Muy simple, los edificios que se van a ir construyendo son discos de los jugadores, y se sabrá que tipo de edificio es por la cantidad de discos que haya y el terreno donde este, por ejemplo, todos los bosques que tengan dos discos de un jugador, se sabrá que son establos, pero si es un solo disco serán aserraderos.
Y vamos gestionando todo esto a gusto hasta que pasemos, bien porque no nos queden discos que usar (los que se vayan usando se colocaran en un espacio llamado colonos) o porque nos interese pasar (los discos restantes irán al espacio de colonos, pero nuestra ficha de líder se colocara en el número de los que no hayan hecho nada en esta fase (se entenderá luego.


Una vez que un jugador pase en la fase de exploración, empezara a jugar en la fase de villa. Importante decir que no se pasa a la fase de villa una vez que todos hayan pasado, no, cada jugador pasa a la fase de villa cuando decida terminar la fase de exploración, implicando que un jugador puede estar explorando y otros dos estar en la villa.
En la fase de villa los jugadores van a ir activando los edificios que tengan construidos (o pagar un coste por usar un edificio como si lo tuviese) usando aquellos discos (trabajadores) que tuviesen en el espacio de colonos, y, esto es lo que afecta a que vayan unos a la villa y otros no, el coste de activación es de un colono, más un colono por cada edificio de ese tipo que ya se haya utilizado en esa fase (si quiero activar mi establo, pero tú ya has usado el tuyo... me costara un colono adicional, pero si ya hay dos establos activados, entonces me costara dos discos adicionales).
No vamos a entrar en que hacen los edificios ni cómo funciona el mercado (una forma de ganar dinero), así que dejaremos que un jugador estará en esta fase hasta que decida pasar (aquí normalmente porque no pueda hacer más cosas con los colonos que le queden).

Y una vez que un jugador termina la fase de villa y pasa, realiza la fase de final de turno, una de las importantes. Todos los colonos que no han hecho nada en la villa se mueven al espacio de descanso (al final del turno todos los trabajadores acabaran aquí). Y de este espacio volverán a estar disponibles para el siguiente turno tantos trabajadores como el nivel de comida que tenga el jugador (sin gastarlo), el líder conseguirá reactivar a tantos colonos como en el número en que se encuentre (te acuerdas que si no los usabas todos en la fase de exploración el líder se colocaba en un numero?) y, además, podrá reactivar un colono por cada moneda que pague.
¿Que quiere decir todo esto? Que no siempre vas a tener a todos tus trabajadores disponibles. Los que hayas usado para construir se quedaran en el tablero toda la partida, los que no puedas o no quieras pagar se quedaran descansando y, además, hay 6 trabajadores que empiezan la partida en una reserva. ¿Recuerdas que una de las formas de ganar es conseguir tener 3 o menos trabajadores disponibles? Pues ya estas consiguiendo que vengan por lo menos 3 de los que están fuera (más bien 4) y que todos ellos estén en algún edificio (los campos de recursos no cuentan).
Hasta que alguien consiga esto de los trabajadores, o lo de las tecnologías. Muy brevemente, las tecnologías son unos cubos negros que vas a conseguir construyendo determinados edificios y que servirán para mejorar tu nivel de conseguir madera, mineral o dinero.



Y, muy brevemente, esto es el Ibyron. No vamos a entrar en los tipos de recursos, ni en que hay caballos para moverse más o recoger recursos más potentes, ni en que hay además cuatro edificios iniciales que te dan cubos de tecnologías, ni que hay un límite de recursos que puedes tener, ni que hay un recurso que es el oro y que es muy potente... eso ya para cuando alguien se adentre en el juego.

Creo que ahora sería el momento de dar más opiniones sobre el juego, lo que me gusta y lo que no, así que empezaremos diciendo que el juego tiene alguna reminiscencia a juegos Splotter, es decir, reglas no excesivamente complicadas, pero con una profundidad espectacular. Al margen de la producción, en este caso es un juego que está en impresión bajo demanda y lo hacen con impresora láser, los componentes están bien, pero no esperes ninguna maravilla, son funcionales (el tema de los materiales lo dejaremos en neutro, aunque admito que será un punto negativo para más de uno y más de dos). También tiene temas de logística en el tablero y la gestión de trabajadores, si los uso para una cosa, ya no los tengo para otra.

Después vamos con las dos cosas que diría que no me gustan, o que serían puntos negativos, aunque quedan solventados según se va jugando.
Aquí tenemos que decir la dificultad de entender como fluye de verdad el juego, aunque las reglas sean sencillas, hay que entender muy bien que las fases van por jugador, aunque haya varios en la misma fase, no tienen por que entrar a la vez.
La visibilidad de que edificio es que, hay muchos edificios, y la única forma de verlos son discos en el tablero sobre un terreno... al principio puede costar saber cuáles son los establos, aunque todos los bosques con dos discos se sabe que son establos, pero puede costar un poco al principio. Esto puede llevar a que te cueste inicialmente ver el coste (hay una hoja en la bgg que puede ayudar a esta tarea).
Y podríamos decir, aunque en este caso depende del nivel de los jugadores, que se puede dar el caso que tengas que esperar a que tu hayas acabado tu turno, y el resto aun estén haciendo cosas (principalmente porque hayas tenido un mal turno con pocos trabajadores), pero lo dicho, sucede sobre todo cuando hay diferencias de nivel a la hora de jugar.

Y queda, entonces, decir cosas positivas.
El juego tiene interacción, si, la tiene, y bastante. El tablero es el mismo para todos, los terrenos son los que son y si están ocupados ya no se puede hacer nada hasta que quede vacío o ya hasta el final de la partida, la construcción de terreno elevado te puede llevar al traste ese bosque que tenías cerca de casa y que ya no existe. Los costes de la villa son muy importantes, si consigo mis cosas a precio barato y te lo encarezco, y encima tú tienes pocos trabajadores...
Si, tiene interacción.
El asunto de las fases, tengo que decir que me encanta el tema de que cada jugador pueda pasar a la siguiente fase sin tener que esperar. Vale que, como decíamos antes, puede que en alguna ocasión tenga que esperar, pero si vas el primero conseguirás las cosas más baratas, y si aún estas en la exploración, estarás tu solo con los terrenos que hay.
La gestión de los discos/trabajadores... me parece ESPECTACULAR!!! Empiezas con una cantidad de discos disponibles, y varios en la reserva, tu forma de ganar es conseguir tener 3 o menos disponibles, esto implica que tienes que conseguir discos de la reserva, que cuando construyes un edificio tienes menos discos disponibles, que si no pagas a la gente no los vas a poder usar después... todo un comedero de tarro, pero una auténtica delicia!!!.

El otro día me preguntaba el autor (Scott Nelson, muy majo, por cierto) que estrategia había utilizado para ganar. Mi respuesta fue muy sencilla, hacer lo más que podía. Y es que hay muchas cosas sucediendo en la partida, muchas formas de conseguir lo que quieres. Por ejemplo, si quieres ganar por tener pocos discos, puedes hacer edificios de nivel alto, puedes hacer muchos edificios de nivel bajo... puedes ir a por tecnologías, puedes aprovechar las ventajas de los edificios iniciales... Hay muchísimas opciones!!! recuerda que el juego es una carrera, la cuestión es conseguir tu objetivo antes que los demás, así que, hagas lo que hagas, hazlo mejor que los demás.



Y, ya para concluir, unas palabras sobre las sensaciones del juego. Si no ha quedado claro, ESPECTACULAR!!! Durante la partida estas dándole vuelta a que demonios es lo siguiente que puedes hacer, siempre se escucha ese..."mierda!! tenía que haber hecho esto", o "ya me he confundido". Al finalizar la partida estás pensando en que has hecho, que es lo que podías haber mejorado, si ese otro jugador no hubiese hecho eso...
Las neuronas me acaban echando humo, acabo de disfrutar una experiencia buenísima, si, es cierto que no he sentido que acabo de desarrollar un mini imperio, o una villa o lo que sea, pero tengo la sensación que he disfrutado junto al resto de jugadores de una maravilla de juego.



23/1/19

Essen 2018: resumen hasta la fecha

Aqui va un resumen de los juegos probados hasta la fecha del pasado Essen 2018, son unos 40 juegos hasta el momento, asi que podemos definir este audio como... Chorron de juegos :)

Ahi va, todos los juegos con los comentarios apropiados al respecto

7/1/19

Resumen Ludico del 2018


Vamos con un tópico como es el resumen de las cosas que hemos jugado en 2018, no solo de las cosas nuevas que se han jugado, sino también con aquellas que se han jugando, pero que no son nuevas.


4/12/18

The Estates... primera reseña en audio

Vamos a probar este experimento, primera reseña en audio que subimos al blog. La idea es hacer estas cosas para poder subir mas cosas sin que me consuma tanto tiempo y no pueda hacerlo.

Aunque este solo hablando me siento hasta nervioso :) pero bueno, a ver que parece






20/11/18

Gunkimono, cuentos de guerra

Gunkimono viene a significar cuentos de guerra en japonés, y es de lo que supuestamente trata, nos vamos a poner en el papel de generales japoneses para mover nuestras tropas en los campos de batalla y conseguir, bien puntos de honor o bien puntos de victoria.
Y decimos supuestamente porque aquí si que nos encontramos ante un juego bastante abstracto, sin que esto merme el disfrute de la partida.



Bien, vamos a manejar nuestros ejércitos en los campos de batalla. Esto significa que el tablero representa el campo de batalla en el que se van a posicionar nuestras tropas, tropas que vienen representadas por losetas con los cinco diferentes tipos de tropas que hay. Si, hay cinco tipos de tropas, y, aunque vienen con diferentes dibujitos según la tropa, nos vamos a referir a ellas según su color (amarillas, azules, verdes...). Y estas tropas vienen ya dibujadas en el tablero y vienen en las losetas que vamos a tener como jugadores, ya que hay losetas con dos tipos diferentes de tropas, y unas losetas únicas para toda la partida con una sola tropa, pero una de cada color que tendremos para dos usos diferentes.

Y dicho esto casi podemos decir que tenemos explicado el juego. En el turno de cada jugador va a colocar una de las losetas dobles, o una de las losetas individuales. La única regla de colocación es que no se puede colocar un tipo de tropa sobre otro tipo de tropa, y que hay que respetar las alturas, es decir, no podemos dejar una loseta colgando por uno de sus lados.
Que más decir a este respecto, creo que con decir que las losetas individuales las podemos usar boca abajo para suplir la falta de altura, y que las fichas van a ir colocándose más alto esta toda la mecánica dicha.


Solo queda decir unas menciones sobre el tema de puntuación. En este juego hay dos tipos de puntuación, la de puntos de victoria que nos dará la victoria, y la de puntos de honor que nos va a dar beneficios y formas muy suculentas de puntuar. Así que diremos que, cada vez que se coloca una loseta vamos a puntuar por los dos tipos de tropas que hay en la loseta colocada (por una sola si es una loseta individual la que colocamos).
Cada loseta tiene dos tipos de tropa, que ya hemos dicho, y unos simbolitos de fortalezas que representan los puntos de honor de esa tropa. Cada loseta tiene una tropa con un símbolo de honor y otra con dos.
Pues al colocar la loseta decidimos ganar puntos de honor con ese tipo de tropa según los iconos de la ficha que hayamos colocado, o decidimos ganar puntos de victoria, entonces tenemos que ver la formación que esa tropa ha conseguido hacer en el tablero, es decir, cuantas tropas de ese mismo color hay adyacentes en el tablero, dando igual la altura, y eso son los puntos de victoria que ganaremos.

Pues ya tienes el juego explicado, de eso trata Gunkimono, un juego con muy poco tema, con unas reglas muy sencillas pero que se convierte en un juego muy ágil, muy divertido y con mucha maldad.
Cada turno vas a tener que decidir por que vas a puntuar, si decidimos puntuar puntos de victoria será bueno que juntemos una formación muy grande, dejándoselo caliente al siguiente jugador, o será mejor que puntuemos menos, pero cortemos esa formación tan grande de la que se están aprovechando los demás.

Pero ¿y si decidimos puntuar por honor? ¿Y para que sirve el honor? Esta parte es muy importante, cada vez que puntuamos honor vamos subiendo en un track según el tipo de tropa con la que consigamos ese honor. En el momento que llegamos arriba en el track ganaremos una ficha de puntos oculta, de las que hay tres en cada tipo de tropa, yendo los puntos de más a menos (el primero conseguirá entre 11 y 15 puntos, mientras que el tercero conseguirá entre 3 y 6). Pero no solo eso, si conseguimos ser honorables con todas las tropas, nuestro status nos permitirá colocar una fortaleza en el tablero, fortaleza que hará que podamos dirigir más cómodamente una formación en el tablero, es decir, que vamos a tener una formación que nos va a dar puntos todos los turnos coloquemos o no losetas en ella, y eliminando la posibilidad de puntuar a los demás por esa formación.

Lo dicho, coloco mi loseta y que hago con ella... voy a por esos puntos de honor que necesito para llegar arriba del todo y dejo de ganar unos puntos de victoria muy ricos, o me voy a por la fortaleza. Hago que esa formación sea más grande y me de muchos puntos, pero se la dejo a huevo para la fortaleza del otro que la tiene en la mano y lista para colocar...
No solo las decisiones sobre que hacer con la ficha que vas a colocar para puntuar, sino también lo que te conviene fastidiar a los demás. Si tenemos a un jugador con una fortaleza ganando muchos puntos con una formación muy grande... igual nos viene bien colocar unas tropas de otro tipo por el medio, ganar el honor correspondiente y dejar que su formación deje de dar tanto por saco.

¿Decíamos que no tiene tema? Realmente no lo buscamos en este juego, buscamos esa agilidad de juego, esa maldad, esa sencillez de reglas y el gran rato de diversión. Las partidas no se deberían de ir mucho más allá de una hora, con una interacción bestial, sobre todo al cortarle las formaciones a los demás.

Y una pequeña mención sobre las losetas individuales, de las que todos los jugadores tienen una de cada color al principio, y que no se reponen. Se corre el riesgo de no utilizarlas por miedo a quedarte sin ellas y no mover las losetas que tienes. ¿Y? ¿Acaso no están para ello? Si necesitas colocar una loseta doble que te va a dar muchos puntos, pero resulta que no está todo al mismo nivel... nada, coges una de tus losetas pequeñas y la colocas boca abajo, no solo permitiéndote colocar tu loseta doble megabestial, sino que además rompes la regla de no poder colocar una tropa sobre otra.
¿Que tienes un jugador recibiendo una bestialidad de puntos con su formación? Nada, colocamos una loseta individual rompiéndole la formación, y encima conseguimos los puntos de honor (estas traen siempre dos puntos) que tanto necesitamos para llegar a nuestra fortaleza o a esa puntuación tan rica arriba del track.



En resumen, grandísimo juego. En diez minutos lo tienes explicado y estás pensando donde colocar las losetas, se entiende muy rápido y en seguida estará todo el mundo pensando en hacer el mal.
Si he oído que se puede dar un aire al Tigris y Eufrates, bueno, porque colocamos losetas y hacemos formaciones del mismo color para puntuar, por esa parte si.

Y si queremos ponerle un pero, le pondremos el tema de pensar donde colocar tu loseta, puede que haya gente que se pare mucho a pensarlo, aunque no lo veo como un juego propenso al Análisis Parálisis, si que puede que haya algún jugador que se pare a ello... nada, se le mete un empujón y listo, a seguir colocando losetas


14/11/18

Big Shot, del gran Alex Randolph

Vamos a hablar de un juego que va sobre conseguir solares en una zona residencial, luego ya los construiremos y sacaremos nuestro beneficio, pero igual ya en otro momento.
Bueno el juego se presentó en Essen como una reedición del juego, el original es del 2001.




En Big Shot vamos a hacer eso, intentar conseguir los solares más suculentos cerca de la playa, aunque digamos que el tema esta ahí porque tiene que estar, Randolph es un monstruo a la hora de hacer juegos, pero no a la hora de preocuparse por el tema.
Y para conseguir esos solares vamos a intentar influenciarlos con nuestra gente, pero necesitamos ganar una subasta para poder colocarlos en los diferentes solares.

Es decir, yendo a lo bruto, es un juego que dura 18 rondas, en cada ronda van a salir a subasta cuatro cubitos en los colores de los jugadores por los que se va a subastar en subasta abierta, y el ganador colocara esos cubitos, sean de quien sean, en los solares que mejor le convengan.

Con esas mínimas reglas ya tenemos un juego que me ha dejado enamorado, aunque le sacaremos algún fallo, y que te va a tener en tensión en todo momento, ya estén todos tus cubos colocados o no.



Hablemos de la subasta lo primero, cada turno van a salir cuatro cubos al azar (los lotes se ven desde el principio, pero van saliendo de forma aleatoria) y vamos a lanzarnos a subastar por ellos como locos... bueno igual no como locos, que empezamos con 10 de pasta para toda la partida, así que hay que saber muy bien cuanto queremos pagar o cuanto queremos que esa puja suba. El ganador de la puja va a colocar los cuatro cubos donde él quiera en el tablero, intentando perjudicar a los demás y sacar su propio beneficio.

Aquí vemos lo divertido del juego, empezando por el tema del dinero, solo tenemos 10 de pasta para toda la partida, así que hay que forzar lo que se pueda...peeeero se pueden pedir préstamos, prestamos que no se devuelven y que te van a restar 10 puntos al final de la partida, y que no te van a dar 10 de pasta, sino que te van a dar 10 menos el número de préstamos que tengas, incluyendo el que estas pidiendo!!!! Culo apretado con el dinero y forzando a los demás a que paguen más de lo que debieran para que pidan prestamos, me encanta!
Luego tenemos el tema de cuando meternos en la puja, puede que haya cubos propios o no...pero eso da igual. Tenemos que decir que cada solar solo tiene capacidad para siete cubos, una vez que se coloca el séptimo cubito se evalúa la mayoría (un poco mas después). Así que nos puede interesar entrar en una puja cuando haya cubos nuestros o cuando no, hay que ver cómo va el tema, si hacemos que un jugador gane un solar con muchos de sus cubos no le estamos haciendo un gran favor, por mucho que este ganando un solar...
Mas aun, decíamos que cada solar tiene solo espacio para siete cubos, así que en cuanto se llega a esa cifra se evalúa la mayoría. Que decir, el que más cubos tiene es el que se ha ganado ese solar y lo marca como propio, pero, y si hay empate? Si hay empate los jugadores empatados se meten en una pelea tan feroz que no se dan cuenta que el siguiente en liza es el que se va a hacer con el control del solar, ambos se van de paseo y gana el siguiente, así que puedes hacerte con un solar teniendo solo un cubo en él. No me digas que no mola esto!!! Atendiendo a lo que está pasando en el tablero ya salgan a subasta cubos tuyos o de los demás... hay mucho mal que hacer ahí fuera. Incluso te hace estar en la partida cuando todos tus cubos ya están en el tablero.



Y aquí es el único punto negativo que le puedo poner, dejando aparte que lo espartano del juego no me molesta en absoluto, y es que si que se puede dar la situación de que te veas fuera de la partida, pero más que fallo del juego es fallo tuyo por colocación o buena jugada de los demás por dejarte fuera, aun así, la conclusión es que te puedes ver fuera antes de terminar, eso si, el juego no dura tanto como para que te aburras, y puedes seguir haciendo el mal en las subastas.

Seguiremos haciendo esto hasta que todos los lotes, los 18, se coloquen en el tablero. En este momento se miran los solares que no se hubiesen evaluado por llegar a siete y se evalúan de la misma manera. Y una vez hecho esto se miran puntos, tan simple como eso, los solares tienen un valor en puntos, habiendo un par de ellos que multiplican el valor de los adyacentes, y los prestamos restan 10, el que más tiene gana. Simple y sencillo.

Simple y sencillo pero con una interacción brutal, de la que mola, y disfrutando cada momento de la partida, insisto, aunque no haya cubos tuyos en la subasta puede merecer la pena entrar en ella. Si a esta interacción y disfrute, le añadimos que la partida es rápida, nos encontramos con un juego brillante que vamos querer sacar a mesa casi a la mínima ocasión.




Para terminar solo vamos a hacer una mención al número de jugadores, según la caja el juego va de 2 a 4 jugadores. Desde mi punto de vista el 2 sobra, el juego va bien a 3 o a 4 jugadores. A 4 jugadores vas a tener una pelea bestial en el tablero, y a 3 jugadores vamos a tener un color neutral para colocar en el tablero y dar por saco a los demás, bueno, o beneficiarnos si procede.


6/11/18

Cerberus, corriendo del Infierno

Nos encontramos en las puertas del Infierno y, como consideramos que no es nuestro lugar, pretendemos salir corriendo de ese maldito sitio. Cuál es el problema, que somo hasta siete personas pensando lo mismo y no hay sitio para todos, e incluso hay un perrete muy majo, de nombre Cerbero, si, ese que tiene tres cabezas!, que no opina lo mismo que nosotros y nos quiere mantener en nuestro sitio.



Y esto es lo que nos ofrece Cerberus, un juego de los que llamamos semi cooperativos en el que hasta siete personas vamos a intentar escapar del Infierno mientras Cerbero corre detrás nuestro intentando evitarlo.
Un juego de reglas muy sencillas, pero que tiene mucha maldad.

Muy brevemente el cómo se juega. En nuestro turno vamos a jugar una carta y vamos a ejecutar sus acciones. Cada carta tiene dos opciones (por arriba o por abajo) y en ambas va a tener un coste, normalmente relacionado con Cerbero, y una acción que nos afecta a nosotros o a nuestros "compañeros" o a todos. Lo básico que te ofrecen las cartas es moverte tú mismo, o junto con otros, camino a la salvación.
Cerbero se va a ir moviendo cuando su track llegue a un punto, y se moverá tanto como indique su dado (este va de tres a ocho), si en su camino encuentra a alguien que comerse,
se calma y descansa...pero, si no se come a nadie su furia se incrementa, no se para a descansar y el siguiente movimiento será más largo.
Por el camino tenemos diferentes espacios por los que vamos a correr, son todos bastante básicos, es decir, podemos estar todos y no pasa nada. Pero hay alguno que otro que le mete gracia al asunto, que si en este espacio solo coge un jugador y no se puede pasar, que si un jugador pasa por aquí y activa un portal haciendo el camino al resto más corto, que si el primero que pasa por el puente de madera lo rompe por gordo y los demás tienen que dar un pequeño rodeo.

¿Y ahora es cuando dices eso de... vamos todos de la mano? Si, esa es la idea, pero suceden dos cosas... primero que Cerbero nos puede comer, aunque si vamos todos controlando esto se puede evitar. ¿Y entonces...donde está la gracia? Pues que no hay sitio para todos.
Al final del trayecto hay tres barcos esperándonos, barcos de uno, dos y tres huecos...pero están todos boca abajo, no se sabe cuál es cual (hay opciones de verlos y cambiarlos con las cartas) y... solo un barco va a zarpar, dejando al resto de jugadores atrás.
Para añadir algo más a esto, los primeros jugadores que sean comidos por Cerbero van a implorar su perdón ayudándole a dar caza al resto.


En resumen, hay dos formas de ganar: o nos montamos en el barco y conseguimos escapar, o ayudamos a Cerbero a comerse a todo el mundo.

Las sensaciones de partida, al menos en mi caso, son espectaculares. Tenemos que ayudarnos todos para llegar a los barcos, pero hay que asegurase que tienes hueco. Se ven muchas maldades camufladas de buen rollito mientras se juegan las cartas, y si no sabe todo el mundo lo que hay en los barcos...el faroleo y el cachondeo que se puede montar es curioso.
Si, por "desgracia", te come Cerbero, empieza otro tipo de diversión, la de mover al perrete para comerse al resto.
Aquí podríamos ponerle un punto negativo, no hay tensión porque te coma Cerbero en primer lugar, ya que vas a empezar a jugar con Cerbero...pero el juego está bien pensado para eso también. Con las cartas que tienes puedes mover a los demás, quieran o no quieran... así que si un jugador se queda rezagado a propósito, siempre puedes hacer que avance y evitar que el perrete le coma.


Si, puede ser grupo dependiente, si lo juegas con un grupo de siesos el juego se queda bastante aburrido. Pero como lo juegues con gente que se divierta y se meta en el papel y lo disfrute, el juego es una gozada.
Ir corriendo todos juntos, quieran los demás o no, haciendo alguna perrada por el camino intentando que no se note para llegar al final y... dar la estocada final!!! Esto es lo que realmente define Cerberus