2/5/18

Viaje Friki a Londres con niños


Como no solo me interesan los juegos, hoy vengo a hablaros de otra de mis aficiones, viajar. En este caso y debido a las circunstancias del viaje, puede que algo de lo que hicimos os pueda resultar interesante. Aquí os dejo lo que he definido como: El viaje Friki a Londres con niños.



Todo comienza en navidades, el niño estando de vacaciones y el padre con el juego Harry Potter: Hogwarts Battle, del que os hice una reseña no hace mucho tiempo. Casualidades del destino, por esas mismas fechas mi hijo empezaba a ver las películas, en poco tiempo tenía todas las películas vistas (varias veces). Ya estaba el virus inoculado. Desde que vio la primera se volvió loco por la saga y seguido de ver las películas muchas tardes las pasamos tratando de derrotar a Voldemort en el mencionado juego.

Estando a la vuelta de la esquina los reyes magos, estos que son muy sabios e inteligentes decidieron regalarle la varita de Harry Potter, además viendo que sus padres estaban buscando una excusa para volver a la capital británica, la varita vino acompañada de una nota en la que nos “invitaban” a visitar Londres y con ello los estudios donde se grabaron las películas de la susodicha saga.

Nos pusimos en contacto con amigos que podía encajar en la idea y sin mucha insistencia por nuestra parte, en una sola llamada de teléfono cinco adultos y dos niños empezamos a planear lo que a la postre ha sido un viaje precioso.



Dia 1, sábado 21 de abril:

Tras haber jugado la noche anterior al viaje con mi grupo de juego, me dispuse a recoger con algo de sueño a todos los integrantes del equipo para coger el avión desde Bilbao. El vuelo y la llegada a Londres trascurrieron sin problema alguno, y tal y como esperábamos a medio día nos encontrábamos en el centro de la City con toda la tarde libre para poder hacer nuestra primera incursión por la ciudad.

Lo primero que nos dispusimos a hacer fue acercarnos a visitar los lugares más emblemáticos. Unos días antes indagué entre conocidos y el foro de la BSK, tiendas de juegos de mesa para poder visitar. Daba la casualidad de que, en el centro de la ciudad, cerca del metro de Piccadilly Circus, se encuentran dos de las más conocidas. Por tiempo y por el grupo con el que me encontraba no me podía escapar mucho tiempo, por lo que decidí ir solo a la que más halagos tenía de las dos: Orcs Nest.

Orcs Nest:


Dos orcos.


Una pequeña tienda cercana al Palace Theatre y que tiene bastante variedad. Algo de wargames, los euros de todas las tiendas y alguna que otra joya difícil de encontrar pero que por suerte ya tenía en mi ludoteca. Los precios no acompañan, puesto que al cambio no compensa coger nada que no puedas comprar aquí más barato y sin tener que cargar con ello desde allí. En cualquier caso, trato de hacer turismo lúdico allá donde voy y si encuentro alguna cosa rara o difícil de conseguir no dudo en hacerme con ella. No fue el caso. Pero tenían un pequeño juego de cartas con animales en inglés y lo compré para jugar con el benjamín de la casa. No es un gran juego, pero me ha servido para jugar con él a decir los nombres de los animales en inglés.

Después de esto, la tarde transcurrió visitando lo habitual si es tu primera visita a la ciudad que, aunque no era mi caso ni el de mi mujer (esta era mi séptima visita), si que lo era para la gran mayoría del grupo, por lo que decidimos hacer de guías del grupo y enseñarles lo típico. Saliendo del metro en Piccadilly Circus, pasamos por Trafalgar Square, bajamos a la Abadía de Westminster y cruzamos el río para ver el London Eye y su precioso paseo. De ahí nos fuimos a cenar a un mexicano. Empezamos la cena entre Mojitos y margaritas. Eso no podía terminar mal. Y lógicamente terminó bien. De ahí, todo el mundo a dormir.


Día 2, domingo 22 de abril:

Para este día quisimos enseñarles a los pequeños los museos que más les podían impresionar y divertir. Para ello desayunamos fuerte y pusimos rumbo a la primera parada: El museo de la ciencia de Londres.

Museo de la ciencia de Londres:

Este museo alberga las colecciones de ciencia, tecnología, industria y medicina más completas del mundo. Podremos hacer un repaso por diferentes áreas abarcando desde los inicios de la informática hasta los viajes espaciales, pasando por medicina, telecomunicaciones, transporte… La gran atracción de este museo es el valor de los muchos objetos que hay en el mismo y que reflejan una parte del progreso del conocimiento humano. Todo esto es muy interesante para adultos, pero ojo, que si entras aquí con niños lo más normal es que luego no quieran salir.

Como cosas destacables para los adultos, en lo que concierne a los viajes espaciales tenemos una sala con muchos de los elementos que se usaron para las misiones Apollo. Podremos ver uno de los motores de un Saturno V, el módulo de mando de la misión Apollo X, una recreación del módulo lunar con el que entre otros Armstrong bajó sobre la superficie de la luna o cosas más pequeñas, como un calzoncillo de astronauta con una explicación de su uso. Interesantísimo e imposible de pasar por alto si como yo, sois unos espacio trastornados.

Módulo de mando misiones Apollo.


Se trata de un museo interactivo, y es en esas zonas donde más disfrutarán los pequeñajos. Tienen un cine IMAX en el que tendremos diferentes proyecciones, simuladores de realidad virtual en los que podrás desde pilotar un avión, hasta ser un astronauta más dentro de uno de los transbordadores espaciales. Para rizar más el rizo, y para terminar por todo lo alto, si vas a este lugar con niños no puedes dejar de entrar en el llamado Wonderlab.

Calzoncillo de astronauta
Se trata de una galería interactiva dentro del propio museo. Tal y como reza su eslogan:  Alimenta tu imaginación y sumérgete en un mundo de maravillas en la galería interactiva más espectacular del mundo. Pues poco mas que añadir. Tienes más de 50 elementos con los que interactuar y descubrir mediante juegos, diferentes fenómenos científicos que van desde matemáticas, un bar químico, fenómenos atmosféricos e incluso toboganes de diferentes materiales para comprobar el diferente rozamiento de estos.

La única pega es que la entrada a este Wonderlab no está incluida en la entrada al museo, pero repito, si vais con niños es parada obligatoria. Y que narices, si vais solo adultos, pero tenéis un niño dentro también. Aquí disfrutamos por igual los siete que entramos, vosotros no vais a ser menos.
Terminada nuestra visita al museo de la ciencia y a solo unos cuantos metros tenemos el Museo de Historia Natural.


Museo de Historia Natural:

Este museo posee una variada colección con más de 70 millones de especímenes y objetos en colección, pertenecientes a varios campos de la historia natural. Las colecciones más importantes son las correspondientes a las áreas de: botánica, mineralogía, paleontología y zoología.

¡Cómo no voy a entrar aquí si tienen dinosaurios! Pues para dentro.

Una recomendación que os voy a dar y que es extensible a la visita de cualquier museo de esta envergadura, es que hagáis un esfuerzo en estudiaros antes de ir los puntos que consideréis más interesantes. Entrar en un edifico de estas dimensiones y dejarte llevar puede ser un sufrimiento.  Es preferible, por lo menos a mi entender ver menos y disfrutar, que ver todo y agobiarte, y más si se va con niños.

"Dos" mandíbulas de tiburón.


No podemos pasar por alto el edificio, que os llamará poderosamente la atención. La ornamentada arquitectura ha hecho que sea conocida como “la catedral de la naturaleza”.

Interior del museo.


En este museo nos centramos en la parte de la paleontología, su exhibición de esqueletos de dinosaurios es especialmente famosa. Nada más entrar veremos colgado del techo el esqueleto de una gran ballena azul de 10 toneladas de peso y 25 metros de longitud, antes te recibía un esqueleto de diplodocus que ahora se encuentra en otra zona del museo.

En la misma planta que la ballena encontraremos infinidad de esqueletos de dinosaurios. Desde el susodicho diplodocus hasta mandíbulas de tiranosaurios. Nos enseñarán cómo eran estos mastodontes y podremos saber un poco más de ellos y de sus hermanos más pequeños.


Esa tarde, ya a punto de cerrar llevamos a los niños a Hamleys. La tienda de juguetes más conocida de Londres y una de las más grandes del mundo.


Hamleys

Estamos ante una de las tiendas de juguetes más famosa del mundo, que obviamente se ha convertido en una de las atracciones más visitadas de Londres. Recibe más de 5 millones de personas casa año que, desde todas partes del mundo quieren vivir la experiencia de sentirse como niños.

Lego a tamaño natural de Rey y BB8.


A modo informativo, la tienda cuenta con siete plantas, tiene más de 250 años y es considerada la tienda de juguetes más antigua del mundo. Uno de los trabajadores nos indicó que sin poder concretar exactamente cuantos trabajadores tiene la tienda, para la cena de empresa de navidad contratan una discoteca entera para dar cobijo a todos ellos. El día que más visitas llevaba en lo que va de año se superaban las 50.000 personas. Con estos datos puedes hacerte a la idea de que mi hijo estaba más mareado que el padre, que ya es decir. Impresionante tienda, en la que no existe juguete, peluche, puzzle o barbie que no puedas encontrar. Eso sí, de juegos de mesa poco o nada.

Danel y su amigo Yoda.


Para terminar el día cena en Wagamama. Ramen, uno de mis platos favoritos para redondear un día épico. Por cierto, los Wagamama son una cadena de restaurantes japoneses que también se encuentran entre nuestra geografía y que recomiendo encarecidamente.


Día 3, lunes 23 de abril:

Llegó el día gordo. Harry y su séquito esperaban a más o menos una hora de viaje desde el centro de Londres.

Salimos pronto si tener muy claro qué es lo que nos íbamos a encontrar. Mi idea era hacer una visita fugaz para ver cosas de las películas y vuelta a la ciudad una o dos horas más tarde. Error. Seis horas más tarde la visita a los estudios de la Warner Bros fue a la postre lo mejor del viaje.


Warner Bros. Studio Tour: La creación de Harry Potter

Antes de nada, no me considero fan de la saga, no he leído los libros y no ha sido hasta que a mi hijo le despertó interés cuando yo he visto las películas, diré más: no soporto a Harry, es el personaje más vacío, simple, aburrido…de toda la saga. Un tipo sin carácter, aburrido, pesado, plomizo…

Dicho esto, empiezo con la visita.

Entrada a los estudios.


Tras llegar en tren a Watford os desplazareis en bus desde la propia estación hasta los estudios. Allí ya empieza la aventura. En el bus, típico londinense pero con las imágenes de la serie, proyectarán vídeos en la pantalla de las películas de Harry. Sinceramente, los niños iban a atentos y nosotros a lo nuestro. Esto no es para nosotros, es para los niños, pensábamos…

Llegas a los estudios y unas figuras del ajedrez gigante y un gran cartel son las únicas muestras que hacen ver dónde estás. No hay mucha cola y nada más llegar nos hacen pasar.

Entras por una galería donde empiezas viendo los trajes de la próxima película de la saga, Animales fantásticos: Los crímenes deGrindelwald, que se estrenará en los cines el 16 de noviembre de este mismo año.

Aun no hay nada que llame tu atención, pero el hilo musical y los mensajes de las paredes empiezan a ponerte nervioso. Igual hasta al final me gusta y todo.

Maqueta del Castillo de Hogwarts a escala. Se usó para grabar imágenes exteriores.



Llegas a la entrada, al mejunje: personas disfrazadas en la entrada, niños y adultos con capas de Harry Potter, varitas al viento, imágenes gigantes de los autores adornan las paredes, un coche sobre nuestras cabezas, la habitación de Harry, la que está bajo las escaleras de la casa de sus tíos se encuentra ahí reproducida…esto es Hogwarts o por lo menos está muy cerca de serlo.

Míticas escaleras y cuadros.

Te metes en la cola para entrar. Cada turno de entrada es cada media hora. En tu reserva, has marcado una hora de entrada en concreto, en nuestra hora somos pocos, treinta a lo sumo.

Parte del inmenso comedor.


No os voy a fastidiar el momento de la entrada, es fundamental llevarte la sorpresa, pero una vez dentro, ahí no hay duda, entras en Howarts. A flipar. Estuvimos 6 horas de arriba para abajo. Vimos y escuchamos todo como si existiese de verdad. Escobas, coches, motos, escenarios, actores, maquillaje, trajes, planos, escenografía a escala pequeña para grabar exteriores, escenografía a tamaño real…Salgo de la habitación de Harry y me meto en el despacho de Dumbledore, el comedor de Howards, el callejón Diagón, el bosque prohibido, el ministerio de magia…Cada explicación viene acompañada de videos, de los recuerdos de los actores, explican detalles como que dentro del complejo se creó una escuela para que todos los actores pudieran compaginar sus estudios con la ley de protección del menor. Explican dimensiones de los escenarios, ves en vivo la magia del cine y quieres formar parte de ella, pasas a formar parte de ella. Entré siendo un “muggle” y salí siendo el profesor Kalino de Artes Oscuras.

Callejón Diagón.


No me esperaba algo tan grande y la sorpresa fue mayúscula. Os recomiendo acercaros y verlo con vuestros propios ojos. Ahora entiendo lo que abarca un presupuesto de una gran superproducción de cine, lo que mueve y lo que genera.

Chimeneas del ministerio de magia.


Tras visitar los estudios, vuelta a Londres. Decidimos acercarnos a la City, la zona financiera y ver los edificios más grandes de una ciudad que de por sí no destaca por tener edificios de grandes dimensiones. Gran contraste al pasar de ver capas, varitas y seres extraordinarios por la mañana a pasar a ver superhéroes con traje y corbata y corriendo de un lado para otro mientras hablaban por el móvil a la carrera tratando de cerrar operaciones o que se yo…

Cena y a la cama.


Día 4, lunes 24 de abril:

El último día nos acercamos a Notting Hill por la mañana. Un paseo por esa emblemática calle, que aunque no tenía su conocido mercado, sirvió para ver otra zona diferente de la ciudad.

Notting Hill y su típica imagen de pequeñas casas coloreadas.


Mediodía, avión de vuelta y los recuerdos empezando a formarse en la cabeza.

Esa misma noche mientras acostaba al niño y  mi cabeza empezaba a darle vueltas a las cosas que habíamos visto, mi hijo me pregunta:
  • ¿cuando volvemos?
  • Pronto Danel, en cuanto el aita sepa hacer volar la escoba…


Un saludo y gracias por leernos,

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