13/2/18

De cuando Backear es de loosers


Corría el año 2014 cuando patrociné mi primer proyecto en la conocida plataforma Kickstarter, más concretamente me desvirgué con el exitoso Fief, proyecto que terminó financiado el 11 de febrero de ese mismo año. Hoy, justo cuatro años después, con 20 proyectos más en los que también he colaborado solo en esa plataforma (también he apoyado proyectos en Giochistarter y en Verkami), me veo con autoridad de exponer mis reflexiones y saber si haciéndolas públicas estoy solo o sois más los que opináis como yo.

En total son cerca de 30 juegos. Entre estos hay de todo: juegos largos, cortos, de menos de 20€ y de más de 150€, para diferente número de jugadores, de diferente repercusión y obviamente los hay que me han gustado mucho, algo, poco o incluso nada.

Después de estos cuatro años y todos estos juegos mi experiencia es la siguiente:
  •  Ninguno de los juegos que he patrocinado está entre mis juegos TOP. Esto es fruto de diferentes cosas. Hay veces que me he leído las reglas, muchas veces de manera rápida, pero otras veces he optado a entrar por recomendación, porque es de un autor que me gusta, porque tiene algo interesante o por mil motivos más que hacen que le dé al click de comprar sin preocuparme mucho más. La realidad es que me he encontrado de todo, aunque siempre confiando en que el proyecto esté sobradamente testeado y probado. El ansia me ha llevado a entrar en la ola, para la mayoría de las veces darme de bruces con un juego que no va conmigo. Otras veces el juego no ha habido por donde cogerlo. Lo que prometían las reglas no es lo que el juego me ofrece o incluso alguna vez he tenido que esperar a la expansión para arreglar los errores que ofrecía el juego básico. Esto con el tiempo me llevó a no meterme en todo lo que veía interesante y tratar de valorar mejor lo que ofrecía ese juego. Lamentándolo mucho, y aun teniendo todo esto en cuenta me ha sucedido nuevamente. El juego me ha dejado indiferente o simplemente no ha cumplido mis expectativas. 

  • No hay ni uno solo de estos juegos que no haya podido comprar en tienda física o por internet. Hoy en día todo llega y diré más, algunos de estos proyectos han llegado a venderse en tienda antes que a los propios mecenas. Este es un aspecto que me enerva sobremanera. No es algo que merezca la pena detallar mucho, yo pago por adelantado, muy adelantado la mayoría de las veces y lo tienen antes mis colegas del club que lo han comprado en tienda, que yo. Lógico el mosqueo. Evidentemente esto es algo que no me ha pasado con los 30 juegos que he apoyado, pero si con algunos. Por no decir la espera hace que lo que un año antes me podía parecer interesante, hoy ya no me lo parece. El juego se queda en la estantería y pasa a engrosar la lista de la antiludoteca: juegos que no han sido jugados. 

  • Creo que todos los proyectos que he patrocinado hubieran salido a la venta sin mi aportación. Lo creo firmemente, aunque obviamente no puedo demostrarlo. En su momento puede que estas plataformas fuesen un empujón a juegos de autor que no tuviesen salida de otra manera, pero desde hace tiempo el 99% de los juegos que salen en estas plataformas vienen apoyados por empresas que ya van a sacar el proyecto pero que utilizan las plataformas como forma de financiación. Evidentemente si a mí me dan el dinero por adelantado mejor y eso es lo que les ofrece esta forma de negocio, además de una encuesta de mercado para saber cuánto gusta el producto.


Como he indicado al empezar han pasado cuatro años de mi primer mecenazgo y aun estoy a la espera de recibir algún que otro juego en el que entré en su momento. Hoy cuatro años después me bajo del carro. He decidido no entrar en ningún otro mecenazgo.

Puede que el juego tenga un leve incremento en tienda contra lo que pudo suponer apoyarlo en la plataforma, puede que el haberlo apoyado te haya supuesto mejores componentes exclusivos mega super ultra guapos, puede que tengas un juego único que no tiene nadie más, puede…

Mi reflexión es que no me compensa. Prefiero gastar dos duros más en comprárselo a mi tendero de confianza, que me lo va a vender cuando lo tenga en la tienda, con la garantía de que el juego ya existe y no he pagado un año antes y que lo estoy comprando hoy, que es cuando realmente estoy interesado en él. 

Me quedo sin los mega componentes, no los necesito. Juego un juego una media de cinco partidas, para qué quiero las tropecientas expansiones que sé que no voy a jugar. 

El hecho de entrar en un juego por mecenazgo no es apoyo para que se publique, va a salir de todas formas. No me parece como he indicado que me necesiten para sacarlo, además muchas veces me he sentido ninguneado. Mi aportación al proyecto no ha tenido ningún beneficio más allá de lo mencionado anteriormente y para mi a estas alturas es insuficiente.

La visibilidad des estas plataformas enfoca el juego conocido. Los megaproyectos ocultan esas pequeñas joyas escondidas bajo el fango. El mega proyecto va a llegar a tienda igual igual, la pequeña joya es la que igual se puede escapar, pero ente tanto proyecto ya se me hace imposible quitar el grano de la paja. Tengo la sensación de que juego a la lotería, y casi siempre pierdo.

Cualquier tienda física o web a la que le compréis os va a dar un trato profesional. Vuestra tienda de confianza os va a responder siempre ante cualquier eventualidad.  Yo intento comprar siempre en el mismo sitio, y gracias a eso tengo una repuesta que ninguna plataforma puede igualar, eso repercute en confianza y asesoramiento. Sabe lo que me gusta. con esa premisa, para que voy a darle mi dinero a esas plataformas que no miran por mi, pudiendo dárselo al que si lo hace.

Resumiendo, me ha costado darme cuenta, pero hasta aquí he llegado. Hace unos meses me dijeron: “Backear es de losers”, puede que esa frase no ande desencaminada.

Adios Kickstarter.

¿Qué opináis?, ¿Os bajáis conmigo?

Gracias por leernos. 


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